Better Call Saul

La precuela de Breaking Bad, que cuenta los orígenes del abogado defensor de Walter White y Jesse Pinkman entre otros, llegó a su fin hace unas semanas. Luego de seis temporadas, y con un total de 63 capítulos en total, Vince Gilligan y Peter Gould le dicen adiós, al menos por ahora, a los productos relacionados con Breaking Bad.

No es fácil tomar una de las carreras más aburridas de la vida como lo son las leyes, y hacer una serie absolutamente entretenida como lo fue Better Call Saul. Esto no lo hacen todos, y Vince Gilligan, que quizá dio un paso en falso con “El Camino” retomó completamente el rumbo en las últimas temporadas de BCS.

La serie nos cuenta la historia de James McGill, más conocido como Saul Goodman. Se nos da a conocer el círculo íntimo del abogado, cómo consiguió su título, sus primeras andanzas en las leyes, el cómo inició su carrera defendiendo criminales y finalmente, cómo adoptó el nombre por el que todos lo conocimos en Breaking Bad. La serie nos cuenta absolutamente todo, pero no solo se centra en la figura de Jimmy, sino que también en la de Mike Ehrmantraut, la mano derecha de Gustavo Fring. También conocemos parte de su vida, sus orígenes como policía de Filadelfia y el por qué terminó donde terminó, al lado de uno de los más grandes narcotraficantes de Nuevo México.

Junto con las tramas ya expuestas, también tenemos grandes momentos de Gustavo Fring y la familia Salamanca, estos detalles más ligados a lo más puro de Breaking Bad que es el mercado de metanfetaminas, pero también las tramas de Kim Wexler, la más cercana a Jimmy y el porqué no hay casi referencias a ella en la serie siguiente, si fue un pilar fundamental para McGill en el pasado. Todo, pero todo queda explicado en esta serie, además, esto no solo se trata de la vida pasada de Saul Goodman, sino también de qué sucedió con él luego de los eventos acontecidos en Breaking Bad.

La serie es perfecta. Creo que personalmente me gusta más Breaking Bad, pero siento que objetivamente hablando Better Call Saul es superior. La fórmula estética es similar. Hermosos planos, escenas que explican todo sin tener que hablar, actuaciones memorables y una dirección envidiable, todo esto acompañado de un tremendo soundtrack, siempre perfecto para acompañar las escenas.

Las evoluciones de personajes son espectaculares. Ver el cambio de James McGill y cómo va luchando contra algo que quizá es su propia naturaleza es excepcional. Ver a Kim Wexler en la primera temporada y verla en la sexta es tremendo a nivel de personaje. El cómo las tramas y subtramas se van entremezclando, y en esta última temporada, cómo mezclan de forma perfecta lo sucedido en la propia serie de Breaking Bad, con escenas inéditas, con lo que le sucede a Saul siendo Gene Takavic (la identidad que adopta después de lo sucedido e Breaking Bad), es tremendo.

Como se va explicando cada plano del pasado con cada plano del futuro, ese lenguaje escondido en el solo hecho de mostrar una escena bien construida. Me emociono tanto porque estoy acostumbrado a series de mucha menor calidad, pero que me gustan, y con esto quedo mal, incluso muchas veces tengo que rever lo que vi para comprenderlo, o acompañarlo con más de algún análisis, porque Better Call Saul es exquisito en todas las áreas de la construcción de un producto audiovisual.

A nivel actoral todos destacan. Bob Odenkirk es excepcional, Jonathan Banks alucinante, pero la que se lleva toda mi admiración es Rhea Seehorn, una personaje absolutamente introducida en esta serie. Menciones especiales para Michael Mando (Nacho Varga) y Patrick Fabian (Howard Hamlin), personajes absolutamente increíbles y muy bien desarrollados. Y cómo no mencionar en este apartado al gran Giancarlo Esposito (Gustavo Fring) que vuelve a deleitarnos con su actuación, no así con su español (que alego yo si con suerte hablo este idioma).

Tremenda serie, completamente disfrutable, y con muchos aires de nostalgia. Ojalá Vince Gilligan tome algún otro personaje y desarrolle su historia. Ojalá podamos seguir viendo a estos personajes. Todos estos ojalá, como el fan que uno es… Pero muchas veces es mejor dejar estas obras de arte así, tal y cómo están, para seguir apreciándolas en un futuro. Tremenda Breaking Bad, lindo cierre El Camino, y alucinante Better Call Saul.

Nota: 10