Loki (2021)

La serie de la que nadie esperaba mucho, al parecer fue la que dejó más conforme al público Marvel. El exceso de ímpetu en Wanda hizo que no fuera lo que todos esperaban, la falta de guerras intergalácticas o superpoderes dejó a algunos un tanto aburridos con Falcon and Winter Soldier (para mí la mejor de Marvel), pero Loki logró armar una serie bastante redonda, entretenida y llena de acción y efectos especiales. 

Loki logró escapar con el Tesseracto luego de los eventos ocurridos en Endgame. Así llegó al Desierto de Gobi en Mongolia. Allí, luego de revelarse ante algunos pobladores de la zona, fue detenido por la TVA, agencia que controla el tiempo para mantener una sola línea temporal y evitar las ramificaciones que provocarían la creación del multiverso. Aquí comienza nuestra aventura, luego de que Mobius, trabajador de esta organización, encontrara útil a nuestro Loki para empezar a rastrear a un antagonista brutal y despiadado, que quiere acabar con los Guardianes del Tiempo.

Me gustó bastante la serie, me mantuvo muy entretenido constantemente, porque soy una persona que goza mucho de los viajes entre líneas temporales (fan de Flash coff coff, y debo decir que su respuesta de multiverso y líneas temporales me dejó muy satisfecho), así que estuve muy atento a todo lo que se explicó. Lo cierto es que Loki, muy por el contrario de lo que creía, otorgó muchas respuestas relacionadas a “Multiverso de Marvel”, que hasta ese momento, no existía (eso nos lo explican en el primer capítulo).

La trama en sí es bastante simple, pero atrapante. Por momentos da la sensación de que avanza demasiado rápida, pero está bien justificada por las acciones de nuestros personajes. La serie cierra de forma perfecta sus seis capítulos dejando un final abiertísimo para una nueva entrega más, y con una tremenda repercusión con lo que se viene en el MCU como lo es “What If?”.

Marvel, en música y efectos, nunca queda corto. Me encantó el OTS de esta serie. Creo que de los tres, (Wandavision, Falcon and Winter Soldier) es el más épico, o el que más se me quedó en la cabeza. A nivel actoral sobrepasa la prueba, sobre todo por la actuación de Owen Wilson, que se saca un poco a su propio personaje de encima, sin perder su esencia, lo que le da un plus tremendo cada vez que aparece en escena. Con respecto al protagonista, claramente todos los focos están en él. Tom Hiddlestone brilla constantemente y logra más evolución de personaje, mostrándonos que este Loki no estaba destinado para ser el dios del engaño, ya sea la línea que tuviera, porque en Endgame logró redimirse, y en esta entrega, al parecer también.

La temática de viajes temporales, con el cuestionamiento de si somos realmente libres o no también le da un plus de realidad a la serie, que atrapa, aunque esta es la única temática con la que no tenemos un control absoluto o una respuesta a la interrogante (a diferencia de Wandavision, que tocaba mucho lo que era la salud mental o Falcon y Winter Soldier en relación al racismo aun existente en nuestra sociedad), lo que le da a Loki una esencia más pura de los cómics clásicos y locos de los años 90, que nos hacían viajar por el espacio y tiempo deteniendo a deidades.

Detalles… el giro de los Guardianes del Tiempo lo encontré demasiado repetido y muy evidente. Pero bueno, es un detallito que no ensucia la trama, pero que le resta impacto. Con respecto al ‘antagonista’ real, solo aplausos para la actuación de Jonathan Mayors.

Loki encantó, entretuvo y se prepara por más. No es la mejor de Marvel, siendo Falcon and Winter Soldier superior, y quedando aun más lejos del nivel de Jessica Jones o Daredevil, pero debajito de ellas yo pondría a Loki.

Nota: 7.7