The Flash – Season 2 (2015-2016)

El hombre más rápido del mundo vuelve a verse cara a cara con otro velocista. Zoom es el gran villano de esta temporada, que tomará caminos muy similares en relación a la primera temporada, pero que seguirá encantando a los fanáticos.

Hay un caos en Central City, el viaje del tiempo fallido de Barry provocó una singularidad en la ciudad. Esta tragedia logra evitarse gracias al sacrificio de Ronnie, una de las partes de FIRESTORM, sin embargo, la singularidad provocó que se abrieran 52 brechas dentro de Central City, que conducen a otras Tierras, el multiverso está oficialmente en el Arrowverse.

Esta temporada dista en cuanto al tono que genera Flash. En la primera Barry Allen lograba dar esperanza, tu veías la serie y sonreías, te daba esa sensación de alegría, y llenabas cierta angustia que te provocaba toda la oscuridad de Arrow. Ahora, llega esa oscuridad a Central City, de la mano de Zoom, y todos los problemas que abarca Flash en relación a su pasado.

A nivel actoral la serie se pone a prueba con los ‘Doppelgangers’ de Tierra 2, en las que Tom Cavanagh destaca sobresalientemente, mientras que el resto aprueba de buena forma. Es entretenido esto de pensar qué serían tus contrapartes de otras tierras, y Flash nos entrega ese juego.

En relación a la trama, hay un tipo que se presenta como aliado, Jay Garrick (Hunter Zalomon), que termina siendo el malo de la serie, muy similar a lo ocurrido con Harrison Wells (Eobard Thawne) en la primera temporada.

Me gusta el desarrollo que se le da a personajes como Cisco, y el nuevo Harry, y destaco gran parte de la temporada. Tiene muy pocos puntos flojos, y a parte, tiene una increíble sorpresa mostrándonos a John Wesley Schipp (ex Barry Allen de los ’90), como Jay Garrick, el velocista de Tierra 3.

Zoom, interpretado por Teddy Sears, logra una reacción similar a lo que logró Cavanagh con Thawne en la temporada anterior. Sus motivaciones son simples, ser el más rápido y empezar a conquistar tierras. No me gustó el soundtrack que le dieron, pero ese es un detalle. Con respecto a sus dotes actorales, los apruebo, no fueron soberbios, pero tampoco malos.

En síntesis, Flash cumple con esta segunda temporada, mantiene el ritmo, nos entrega mucha más profundidad con Barry Allen, aunque paulatinamente va molestando el hecho de que Barry, que es un maldito genio, tenga que siempre preguntar como detener a sus enemigos. Hasta este punto, y de alguna forma, se justifica. Bien por Barry, bien por Flash, bien por la segunda temporada.

Nota. 7.8