Flash: ¡Arranque!

El hombre más rápido que existe ha desaparecido. Nadie sabe qué le pasó, o por qué se fue… Lo que sí sabemos, es que Wally West, el que debería ser Flash, no lo es, no lo recuerda… Solo se sabe que el velocista escarlata combatió contra Zoom, esto provocó en Linda, esposa de Wally, la pérdida de sus bebés…

Cuando tomé este cómic por primera vez, no entendía nada, pero pongámonos en contexto, esto debes saber para comprender “Flash: ¡Arranque!”.

Primero que todo, Barry Allen, el Flash original de esta tierra, entregó su vida para salvar al Multiverso en Crisis en Tierras Infinitas. En aquella historia se aprecia como Wally West decide dejar de ser Kid Flash y empezar a correr como “THE FLASH”, en honor a su tío. Poco después, Haunter Zalomon, AKA Zoom, combate con él a muerte, atacando a su esposa y provocando la pérdida de sus hijos. Aquí es donde nos ubicamos en el espacio/tiempo, el resto de las dudas, se resuelven con la lectura.

Vamos directo al análisis… Me encantó. Leí la edición SD, que es un placer poder tenerla en las manos, un clásico. Encontré dos partes de esta historia en un grupo de comiqueros, me advirtió que la tercera parte era compleja de encontrar, pero la pillé en un kiosko de la Alameda, Santiago de Chile. No imaginaran mi felicidad.

Empecé a leerlo y es muy interesante. Historia importante para los fanáticos del hombre más rápido del mundo, ya que relata la transición del Wally West que era Flash para mantener el legado de Barry, hasta el Wally West, que debe empezar su propia carrera. Con cameos brillantes como el del murciélago de Gotham City y la aparición de uno de los villanos más alucinantes de Barry, Capitán Frío.

La historia consta de seis partes y goza de un buen guión, de una fluidez en el relato que llena vacíos, incluso para alguien que solo conoce nombres de la mitología de Flash. Con respecto al dibujo, me gustó harto. Me encantó el rojo del traje, combinado con los rayos de electricidad amarilla.

Buena historia, de lectura rápida, poco conocida, pero que vale la pena leer.

Nota: 8.3