Ennuigi

La obra escrita por Josh Millard acompaña el viaje del jugador antiguo, que se ilusionaba con un mundo de colores cuando pequeño, a preguntarse y filosofar de la vida entorno a este clásico juego. Es interesante el planteamiento de este texto escrito en verso, que va más allá de la propia aventura, para cuestionarse todo lo que encuentra en este nuevo mundo. 

Cuando pequeños muchas veces vemos la vida de colores, llenos de sueños, queremos crecer, tener dinero y nuestras propias cosas, pensamos que no es tan difícil o complicado, vemos la vida de una forma mucho más simple y optimista. Lo mismo superando este juego, muchos de nosotros jugamos Super Mario Bross, y solo veíamos la misión, pasar cada Stage, golpear bloques, conseguir monedas, comer honguitos crecer y flores para tirar fuego, o buscar esos valiosos honguitos que te daban una vida más. La idea, y el objetivo, era rescatar a la princesa y vencer a Bowser en el proceso, aplastando a sus lacayos cuando los viéramos, simple, fácil y sencillo.

Al crecer, la cosa cambia, los tonos son más grisáceos. Algunos sufren mucho con salir del colegio, otros, ya de adultos, se complican con la universidad y ya es un estrés seguir viviendo. Los que salen se enfrentan a otro problema, la falta de trabajo. Ese sueño de niño de a poco se complica, y la vida y sus alrededores se complejizan. Y Ennuigi, precisamente viene a eso, a complejizar también el juego, mirándolo desde una perspectiva más adulta y pesimista.

Luigi es el narrador de esta entrega, que en algún momento frena su loca vida de enfrentarse a los Koppa Troopa o los Goomba, y comienza a analizar su mundo, este nuevo mundo, criticando y cuestionando las acciones de su hermano Mario, de Bowser, y de este extraño mundo al que llegaron.

Ennuigi crece contigo. Ese mundo de colores ya no es tan colorido, tiene cosas grisáceas, cosas sin sentido, cosas que podrían mejorarse y acciones que deberíamos cuestionarnos. Es interesante el planteamiento de Josh Millard, plasmado de forma magistral con su forma de escribir. Los pensamientos de Luigi caen como una “tormenta de ideas” sobre el espectador, como un monólogo divagatorio de pensamientos que atormentan a Luigi, el observador.

El formato en el que está distribuido es elegante. Páginas negras, letras blancas, con un formato cómodo y además, es bastante corto de leer, puede terminarse en unos 30 minutos. Disfrutable, recomendable y reflexivo.

Nota: 8.6