Lightyear: Una linda historia de origen para el guardián espacial

Al infinito y más allá. Finalmente podemos ver la película que hizo que Andy se fanatizara tanto por Buzz Lightyear: Guardián espacial. La historia de este héroe es un spin-off del juguete de Toy Story, dirigida por Angus MacLane, y con una duración de 105 minutos. Además, David Bowie le hizo una canción llamada Starman

Lightyear es un perfeccionista guardián espacial, y tiene la misión junto a su compañera Alisha, de llevar una cápsula llena de personas sobrevivientes a un planeta con condiciones adecuadas para continuar la vida. El planeta en donde aterrizan es bastante peligroso y no cumple con las condiciones de desarrollar bien la vida, así que junto a su compañera Alisha deciden buscar otro planeta, sin embargo, en su escape, Buzz choca la nave y quedan barados allí, teniendo que ocupar los recursos que tienen en ese planeta. Buzz, decidido a sacarlos de allí, trata de buscar soluciones, para eso el viaje por el hiperespacio es necesario, pero al intentarlo y fracasar se da cuenta que avanzó 4 años en el futuro…

Lightyear no es una obra maestra, pero sin duda alguna está por sobre la media de varias películas animadas del propio estudio de Disney. Pixar siempre encuentra la manera de sorprendernos y el viaje espacial en el que nos embarca con Buzz es bastante profundo, con muchas enseñanzas y que no solo toca temas personales, sino que también entra en la agenda LGBT de una forma excelente y muy bien llevada.

Analicemos primero el producto audiovisual. Como película es bastante buena, hay un tremendo desarrollo de personaje, con un viaje del héroe clásico, que está decidido a cumplir su labor y es demasiado orgulloso para admitir que necesita ayuda, para luego pasar a ser un mejor héroe al involucrar y tener fe en sus compañeros. Estéticamente se ve muy linda, con un diseño de personajes muy bueno y una animación excelente, el trabajo de Pixar es brutal.

Los personajes, más allá del protagonista, se adaptan bien a la película, y nos dejan varias dudas para una secuela. Hay que tener en cuenta que dentro de este universo de Toy Story ya hay una película del Guardián Espacial que involucra a otros guardianes y a otra base, como lo son Buster, XR, Mira Nova, Agente Z y el Comandante Nébula, además de los muñecos verdes. Hay que ver si esas historias serán canon, si el juego de Buzz será canon y ver cómo lo hacen con el tema de Zurg y el “Yo soy tu padre”.

En relación a la criticada escena del beso y a la inclusión del mundo LGBT con una pareja de mujeres homosexuales que tuvo hijos, puedo decir de que esta es la forma ideal y perfecta de como incluirnos estos personajes, porque en verdad su sexualidad no importa y eso es lo que debería primar en todas las películas. ¿Acaso importa la sexualidad de Buzz? En ningún caso, debería importar la de Alisha, para nada. ¿Entonces porqué la muestran? Porque como cualquier persona normal, ella hizo su vida, tomó sus decisiones y decidió estar con quién quiso estar, ¿Aporta a la trama saber que tuvo familia con una mujer? ¿Cómo lo hizo para quedar embarazada? Bueno, inseminación claramente, y son dudas que tendrán que responderse en la nueva sociedad que queremos crear. ¿Pero afectó? Sí, porque la personaje que venía era clave para la historia. Está bien que lo mostraran y es perfecta la forma en que lo hicieron, porque no se siente para nada forzada, se siente orgánica, no se hace hincapié en el tema, porque no debería ser tema la sexualidad de nadie.

Me gustó bastante la película, es entretenida, está muy bien animada y posee un OTS digno de Pixar, emotivo y que se adapta perfectamente al film. Siento que el antagonista también está perfecto con lo que quiere mostrar la película, y ya veremos que va a pasar en el futuro con Lightyear y si seguirán explorando el universo de Toy Story con una película de Woody, que es el otro personaje clásico de la saga. A mí me encantaría, esperemos que sigan por esta vía y que la gente se deje de reclamar por idioteces.

Nota: 8.5