Avatar: La Leyenda de Korra
(2012-2014)

Luego de ver la Leyenda de Aang y haber leído los cómics de esta saga, decidí, absolutamente por decisión propia, seguir con la mitología del ‘Avatar’ y procedí a ver La Leyenda de Korra. Debo reconocer que los líos amorosos iniciales, típicos de la adolescencia, por lo demás, entorpecen algo la trama, pero que a medida que todo va avanzando, vamos viendo un producto brutal, alucinante, que te deja al borde del asiento con cada final de temporada, y que te hace admirar a Korra, una de los Avatar más guerrilleros y combativos. 

La Leyenda de Korra se subdivide en cuatro libros. Libro Aire (12 capítulos), Libro Espíritus (14 capítulos), Libro Equilibrio (13 capítulos) y Libro Equilibrio (13 capítulos).  Cada uno de estos libros tiene un nombre sugerente para lo que va a tratar esta temporada. Ahora, vamos directamente a Korra.

Pasaron unos… 60-70 años luego de que el Señor del Fuego Ozai cayera. Se fundó Ciudad República, que albergaba a todas las naciones como iguales, con un consejos de líderes de las otros pueblos, y una especie de capitalismo temprano, también vemos que hay un avance tecnológico importante, y lo que más me chocó, ver que algunos personajes, como si nada, sacan técnicas anteriormente muy difíciles de obtener, como el rayo de Mako… así es Mako, no eres digno del rayo.

En este contexto, similar a una revolución industrial, es donde se encuentra esta serie. Hay avances, ya no hay guerra, ya no tenemos un gran villano al que odiar, sino que ahora tenemos antagonistas. El primero es Amón. Brutal, desde todo punto de vista. Si bien, cuesta agarrar en un inicio la serie, cada escena en que sale Amón se agradece, para darle un tono elevado a esta entrega. Korra, la violenta e impulsiva Korra, fue doblegada. El punto de Amón… La injusticia de los maestros sobre los no maestros. Una duda bastante razonable, ¿Cómo se compite contra ellos?

El siguiente es Unalak. Quizá el más villano de todos, porque quería desatar un poder cósmico inentendible. Dentro de esta temporada está la historia del primera Avatar, el Avatar Wan (pedazos de episodios). Quizá es la más baja, en cuanto a calidad, porque entendidos en la materia saben que cambiaron de estudio de animación, lo que significo una baja importante en el producto final.

Zaheer es el siguiente. Quizás el mejor. Él sí tenía asuntos absolutamente pendientes exclusivamente con el Avatar. Su misión era destruirlo, y aparte destruir todo lo que llamamos orden, porque el orden es opresión, el orden creado por los ricos, los que tienen poder. La anarquía es liberación.

Finalmente Kuvira, la dictadora, que buscaba devolverle todo a su “raza” por así decirlo, sin importar qué ni a qué costo. Korra perfectamente pudo derrotarla en cualquier otro momento de su vida, pero las secuelas de Zaheer rondaban en su confianza.

Cada uno de los antagonistas tiene su visión clara, y enriquecen la serie, ya que en cierta forma, puedes comprenderlos a todos, y puedes incluso hasta respaldar a algunos (caso Zaheer o Amón, sobre todo con la crisis social chilena), pero todos también cruzaron ciertas líneas que los hicieron villanos y seres dignos de derrotar.

Analicemos un poco a los aliados. No me gustaron mucho. La mejor de todas es Asami, que tiene una gran evolución de personaje. Bolín, por su parte, me hizo reír, tuvo una evolución por ahí. Mako ves que aparecía era despreciable y es al personaje que menos evolución se le ve. La más alta de las temporadas, que es la tercera, no se le ve mucho, de hecho.

Korra es fascinante. Su evolución es enorme, y cada una de sus etapas está justificada en la serie. Los secundarios que se llevaron los honores son los hijos de Aang, primero Tenzin, siendo el que tiene la responsabilidad de formar a la nueva nación del aire, demuestra ser un tremendo mentor para Korra, la apoya cada vez que puede, incluso cuando esta lo rechaza. Su frase “Mientras yo respire, no se ha acabado”… Todo el respeto para él. Kaya y Bumy son fascinantes, y también me emocionó mucho a Bumy hablándole a la estatua de Aang.Y claro, los hijos de Tenzín, y su esposa, se roban las miradas en cada escena que tienen.

Otro de los aspectos notables es la aparición de viejos conocidos, y cada referencia a la Leyenda de Aang. Nada que decir en cuanto a la musicalización de la serie, es bellísimo el soundtrack que utilizan, tomando algunos OTS de su predecesora.

Me faltó sí… Me faltó algo de Sokka, algo de Aang y su deceso, ahondar un poquito más en ellos. Quizá en Azula, no sé. Quizá están planeando todo para escribir libros, otra serie, no lo sé. Pero me faltó más de ellos. También, lo que pensé que mostrarían era más de los Avatar antiguos, pero bueno, no se puede tener todo lo que uno quiere en esta vida.

La Leyenda de Korra le hace justicia a Aang, porque te entrega una riqueza de antagonistas, con diversas motivaciones. Dista en cuanto a carisma de personajes y todo eso, creo yo porque vimos primero Aang y ya sabíamos a los que íbamos, aparte la época en la que se hace la leyenda de Aang también es más interesante que la época en la que se hace Korra, lo que involucra permanecer en Ciudad República y ver poco otros escenarios, como el Reino Tierra o las Tribus Agua.

Korra rompe con el arquetipo del héroe. Por eso no es del gusto de todos. Es un aprendizaje, lleno de detalles que lo diferencian de Aang, y que por eso no lo hacen ni mejor ni peor, sino que distinta, disfrutable y épica.

Si no la ha visto, véala, dele su chance y deleitese con esta nueva Avatar. Téngale paciencia al arranque de la serie, que de a poquito se va poniendo muy buena.

Nota: 7.8